Desde Bremen, con nostalgia de San Blas
Borja Herranz | Ex entrenador de la EDM San Blas y periodista

Borja Herranz

Bremer SV Oberliga 5 division

Río Weser
Hace casi un año, justo después de una derrota, mi buen amigo Leo del Val me cedía este mismo espacio para dar rienda suelta a mis reflexiones e intentar, si es que se puede, adulzar el sabor amargo de un mal resultado.
Semana arriba, semana abajo, fue más o menos en aquella época cuando se me presentó la oportunidad de estudiar unos meses en el extranjero. Pasaron las jornadas (que son, en idioma futbolístico, lo que la gente normal llama 'semanas'), fui superando los diferentes trámites que establece la universidad y, finalmente, me concedieron una Beca Erasmus con destino a Bremen (Alemania).
Llegaron las vacaciones y, a finales de septiembre, el verano y yo hicimos las maletas y dijimos hasta pronto. El estío no debió encontrar la puerta de embarque, perdió el vuelo y prolongó su estancia en Madrid durante unas cuantas semanas.
Yo, en cambio, desafiando a mi fama de impuntual, llegué a tiempo al aeropuerto y me planté en el norte de Alemania con mi muy mejorable -siendo generosos- nivel de alemán. Aprovecho este espacio para pedir perdón públicamente a aquellos ciudadanos de Bremen a los que mi discutible dominio del idioma sacara de quicio durante aquellas primeras semanas. Sé que habríais perdido mucho menos tiempo si, desde el principio de cada conversación, hubiera dejado claro que no tenía ni idea de alemán, pero uno, igual que hace la semana previa a visitar el campo del Polígono H -no podía dejar pasar la oportunidad de alimentar un poco esta sana rivalidad vecinal-, siempre intenta adaptarse al medio.
“El fútbol me aporta dosis de adrenalina”
La verdad es que no he vuelto a formar parte de un vestuario desde que dejé la Escuela. Y, aunque sigo perdiendo el norte por cualquier cosa que despida aroma a fútbol, ningún equipo puede compararse, en cuanto a su capacidad para emocionarte a partir de la creación de vínculos afectivos, con aquel del que uno se siente parte activa. Lo bueno de todo esto es que, durante este tiempo, los resultados deportivos han dejado de ser una excusa para darle mil vueltas a las cosas y ponerse en plan existencial. Lo malo, que mi rutina empieza a pedirme esa dosis de adrenalina que sólo el trabajo a pie de campo te da.
Parece, pues, que tengo dos alternativas: precipitar mi vuelta a casa -puede que no sea la opción más viable del mundo-; o prestarle más atención a las revistas de fútbol alemán (Fussball Training y 11 Freunde) que he venido coleccionando durante estos meses -y que amenazan con agonizar en la mesilla de noche-, ampliar mi vocabulario futbolístico -ver ruedas de prensa de Guardiola ayuda, pero no te saca de pobre- e intentar así continuar mi desarrollo como entrenador en alguna escuela de fútbol de la zona.
“Echo de menos la competición”

Wender Bremen Ciudad Deportiva
Llegados a este punto, no tendría sentido negar que, cuando cambié Madrid por Bremen, una parte significativa de mí se quedó en San Blas. Allí, en el barrio donde he crecido, pero también en cada campo que tuve la oportunidad de visitar durante los dos años que pasé en la Avenida de Guadalajara. Echo de menos la competición, así que no hay semana en la que no visite la página web de la Escuela (www.edmsanblas.es) para consultar los resultados de la jornada.
Celebro especialmente la buena andadura del Infantil B, donde guardo una quincena de amigos, y las victorias del Alevín A: con un cuerpo técnico tan bueno como el que forman Diego Hervás y Juan del Pino es imposible que no remonten el vuelo. Desde aquí les aconsejo, si se me permite, que se centren en el trabajo diario y no presten más atención de la cuenta a la clasificación. En el mejor de los escenarios, ganarán muchos partidos de aquí a final de temporada y el año que viene otra generación de alevines tendrá la oportunidad de disfrutar en Autonómica. En el peor, puede que no mantengan la categoría, pero los chicos darán el salto a categoría infantil con el aprendizaje que competir durante toda una temporada a ese nivel supone. Viendo la buena labor que se hace en la Escuela con benjamines y prebenjamines, yo no estaría muy preocupado.



